La ciencia acaba de dar uno de esos saltos que marcan historia. Está más cerca la posibilidad de reparar órganos dañados a partir del material genético del propio paciente.

La ciencia acaba de dar uno de esos saltos que marcan historia. Está más cerca la posibilidad de reparar órganos dañados a partir del material genético del propio paciente.
La ciencia acaba de dar uno de esos saltos que marcan historia. Está más cerca la posibilidad de reparar órganos dañados a partir del material genético del propio paciente.