a la Virgen Dolorosa

a la Virgen Dolorosa
Ay momentos en que nuestras casas se pueblan de enfermedades y de dolor. Seres queridos, personas mayores, se hacen en nuestros hogares habitantes de los «lechos del dolor» o de los «sillones de enfermos». Otras veces no están en cama, ni en los sofás de
Echa a volar, Señor, esa paloma
que anda entre tus manos maternales;
a la Virgen Dolorosa
Ay momentos en que nuestras casas se pueblan de enfermedades y de dolor. Seres queridos, personas mayores, se hacen en nuestros hogares habitantes de los «lechos del dolor» o de los «sillones de enfermos». Otras veces no están en cama, ni en los sofás de