Si los sociólogos detectan que una buena parte de los bautizados viven un cristianismo desinstitucionalizado, por algo será.

Si los sociólogos detectan que una buena parte de los bautizados viven un cristianismo desinstitucionalizado, por algo será.
Jesús de Nazaret, representa, tanto ayer como hoy, al hombre utópico. Es una cifra, una cumbre, un sueño. Y lo es para los que confiesan su nombre en el seno de las iglesias y para muchos otros que lo admiran al margen de ellas y frecuentemente contra ell
Si los sociólogos detectan que una buena parte de los bautizados viven un cristianismo desinstitucionalizado, por algo será.
Jesús de Nazaret, representa, tanto ayer como hoy, al hombre utópico. Es una cifra, una cumbre, un sueño. Y lo es para los que confiesan su nombre en el seno de las iglesias y para muchos otros que lo admiran al margen de ellas y frecuentemente contra ell