Casi rayando los sesenta años fui destinado a Bolivia. En esta bendita tierra me encargaron de nuevo tomar las riendas de la formación.

Casi rayando los sesenta años fui destinado a Bolivia. En esta bendita tierra me encargaron de nuevo tomar las riendas de la formación.
María camina junto a los pueblos en su marcha hacia la liberación de toda esclavitud, de todo pecado.
Casi rayando los sesenta años fui destinado a Bolivia. En esta bendita tierra me encargaron de nuevo tomar las riendas de la formación.
María camina junto a los pueblos en su marcha hacia la liberación de toda esclavitud, de todo pecado.