La Fe es un don, pero el transmitirla es cosa nuestra, nuestra obligación como padres. Se transmite por la palabra y por el ejemplo en casa, en el día a día.

La Fe es un don, pero el transmitirla es cosa nuestra, nuestra obligación como padres. Se transmite por la palabra y por el ejemplo en casa, en el día a día.
La Fe es un don, pero el transmitirla es cosa nuestra, nuestra obligación como padres. Se transmite por la palabra y por el ejemplo en casa, en el día a día.