Autor

Ron Rolheiser (Trad. Carmelo Astiz, cmf)

Henry Nouwen – Regalo de Dios

Henry Nouwen – Regalo de Dios

Henri Nowen -sacerdote y escritor holandés- fue tal vez el autor espiritual más popular del final del siglo XX y su popularidad perdura todavía hoy. Se han vendido en todo el mundo más de siete millones de sus libros y se han traducido a treinta lenguas.

Salvados por el Sacrificio de un Hombre

Salvados por el Sacrificio de un Hombre

Nuestras acciones morales todas dejan una huella, y a veces, si ese acto moral equivale a la desintegración del átomo, ese efecto dura para siempre. La muerte de Jesús desintegró el átomo moral.

Nuestra Conciencia: ¿Rebosante de Bendición o de Maldición?

Nuestra Conciencia: ¿Rebosante de Bendición o de Maldición?

 
Nuestra actitud negativa hacia otros y hacia el mundo revela principalmente lo magullados y heridos, avergonzados y deprimidos que estamos – y revela también las pocas veces que hemos oído a alguien que nos dijera: “¡Eres estupendo, eres mi preferido, estoy a gusto contigo!”

Dios y la Violencia

Dios y la Violencia

Dios es “no-violento”. Dios no manda ni recomienda violencia. Nunca nadie debería justificar la violencia en nombre de Dios. Eso está claro en la revelación cristiana.

Henry Nouwen – Regalo de Dios

Henry Nouwen – Regalo de Dios

Henri Nowen -sacerdote y escritor holandés- fue tal vez el autor espiritual más popular del final del siglo XX y su popularidad perdura todavía hoy. Se han vendido en todo el mundo más de siete millones de sus libros y se han traducido a treinta lenguas.

Salvados por el Sacrificio de un Hombre

Salvados por el Sacrificio de un Hombre

Nuestras acciones morales todas dejan una huella, y a veces, si ese acto moral equivale a la desintegración del átomo, ese efecto dura para siempre. La muerte de Jesús desintegró el átomo moral.

Nuestra Conciencia: ¿Rebosante de Bendición o de Maldición?

Nuestra Conciencia: ¿Rebosante de Bendición o de Maldición?

 
Nuestra actitud negativa hacia otros y hacia el mundo revela principalmente lo magullados y heridos, avergonzados y deprimidos que estamos – y revela también las pocas veces que hemos oído a alguien que nos dijera: “¡Eres estupendo, eres mi preferido, estoy a gusto contigo!”