La opción radical por Dios, por el Dios de Jesucristo, ha de traducirse necesariamente en una opción radical por el hombre.

La opción radical por Dios, por el Dios de Jesucristo, ha de traducirse necesariamente en una opción radical por el hombre.
La dimensión teologal-contemplativa de la Vida Consagrada
No es, tanto la muerte de Cristo la que nos ha salvado, cuanto su obediencia hasta la muerte.
Jesús es no sólo la personificación de la autoridad, sino también la personificación de la obediencia.
El anuncio y la denuncia, desde la propia vida y desde la palabra, es lo que caracteriza al verdadero profeta de Dios.
La infancia desempeña un papel decisivo en la historia de la salvación. Tan decisivo que viene a ser la condición indispensable de pertenencia al Reino.
Pablo VI, hablando de la obediencia religiosa, señala lo que podríamos llamar tres excepciones a la misma obediencia.
La infancia espiritual, en el sentido de Jesucristo, es lo mismo que la madurez cristiana.
¿Hay que hacer las cosas porque están mandadas, o están mandadas porque hay que hacerlas?
Saberse conocido por Jesús y saberse amado por él, en igual medida y de forma absolutamente personal e inconfundible, es fuente inagotable de gozo y, a la vez, de exigencia.
Tal vez sería oportuno, para evitar lamentables y frecuentes confusiones, precisar la significación de algunas palabras que, muchas veces, se toman como sinónimas.