Liturgia viva del Viernes de la II Semana del Tiempo Ordinario. San Fabián, papa y mártir. San Sebastián, mártir. Santos Fructuoso, obispo, y Augurio y Eulogio, diáconos, mártires
JESÚS ELIGIÓ A SUS APÓSTOLES
(Año I. Heb 8,6-13; Mc 3,13-19)
Introducción
Año I. El culto y adoración del antiguo régimen de la Ley era insuficiente; por eso tenía que ser reemplazado. Había llevado al pueblo a una observancia de la ley totalmente legalística. Pero ahora llega la Nueva Alianza, el Nuevo Testamento, escrito en los corazones de los hombres, y que tiene a Cristo como mediador. Jesús le dirá a su Padre desde el fondo de su corazón: “Vine a cumplir tu voluntad”.
Evangelio. Jesús convoca a los que él quiere para trabajar con él. Los Doce, que nos recuerdan a las doce tribus de Israel, habrían de ser los líderes, sus compañeros íntimos, y habrían de ser en el futuro el fundamento y los pilares de su Iglesia, excepto Judas, el traidor. — Hoy Jesús nos convoca a todos nosotros, indistintamente, aunque a algunos les da tareas especiales para edificar su Iglesia. Sin embargo, todos compartimos la misma misión.
Oración Colecta
Oh Dios y Padre nuestro:
Tú ves con agrado que Jesús asocie a sí mismo
ayudantes especiales para llevar a cabo su misión
de realizar un nuevo mundo y una nueva humanidad.
Te damos gracias por los hombres y mujeres
que tú eliges en la historia sagrada de tu pueblo
para guiarnos, conducirnos e inspirarnos.
Nosotros también queremos colaborar hoy
hacia ese nuevo mundo, y por eso te pedimos:
Como a los Doce, haznos amigos íntimos de Jesús,
inspíranos con tu Santo Espíritu
a colaborar eficazmente con nuestros pastores,
y llévanos a tu futuro de alegría eterna.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
Intenciones
- Para que el Papa, sucesor de Pedro, sea nuestra roca de fe, nuestro modelo de sanación y misericordia, y, por tanto, el signo de unidad en la Iglesia, roguemos al Señor.
- Para que los apóstoles de hoy, nuestros obispos, ejerzan su autoridad como un servicio humilde y sacrificado para edificar la comunidad de Jesús, roguemos al Señor.
- Para que los misioneros descubran, en la gente y en el pueblo al que han sido enviados, todo lo bueno y los grandes valores que hay en sus mentes y corazones y en su cultura, para que puedan sanarlos, ennoblecerlos y perfeccionarlos en Cristo Jesús, roguemos al Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios, Pastor nuestro:
Con pan y vino celebramos en esta eucaristía
que tu pueblo es el cuerpo místico de Cristo
al que tú deseas alimentar
con su cuerpo y con su sangre.
Santifícanos y acepta nuestra ofrenda
que la unimos a la de tu Hijo,
Jesucristo nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Oh Dios, Padre nuestro:
Con toda la Iglesia te damos gracias
por encomendarnos
la Buena Noticia de salvación de Jesús
y por fortalecernos con su cuerpo, pan de vida.
Que todo el Pueblo de Dios,
al que has llamado a la vida,
difunda la Buena Noticia, el Evangelio de Jesús,
y te dé toda alabanza y gloria
por todo el amor que tú nos has mostrado,
en Jesucristo nuestro Señor.
Bendición
Hermanos: Cuando vivió entre nosotros, Jesús eligió a los doce apóstoles. A través de la historia continuó eligiendo a muchos para llevar a cabo su trabajo y misión. Su misión debe continuar. Por eso él sigue llamando hoy a muchos, para sean nuestros líderes y guías. Que ojalá sepamos nosotros colaborar eficazmente con ellos para edificar la Iglesia, con la bendición del Señor.
Que la bendición de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.