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La dimensión cósmica de la Resurrección

La dimensión cósmica de la Resurrección

Una vez, un crítico le preguntó a Pierre Teilhard de Chardin: “¿Qué tratas de hacer? ¿Por qué todo este comentario sobre átomos y moléculas cuando estás hablando de Jesús?”

Es saludable amar tu vida

Es saludable amar tu vida

Entre la gente de fe, existe la opinión de que, si eres una persona de fe profunda, eres capaz de  renunciar fácilmente a las cosas de este mundo, ver el mundo en toda su condición efímera, no adherirte a las cosas y morir más pacíficamente. No es cierto. Eso es ingenuo, al menos muchas de las veces.

Una afinidad improbable

Una afinidad improbable

Uno de los santos favoritos de Dorothy Day fue Teresa de Lisieux, Teresa Martin, la santa a la que llamamos “la florecilla”. A primera vista, esto podría parecer una extraña afinidad. Dorothy Day fue la mayor activista para la justicia, protestando en las calles, siendo arrestada, yendo a prisión e iniciando una comunidad y un periódico, el Catholic Worker (Obrero católico), al servicio de los pobres.

Temor a perder una oportunidad

Temor a perder una oportunidad

A un niño le resulta duro tener que irse a la cama a mitad de una noche, cuando el resto de la familia está aún celebrando algo. Nadie quiere irse a la cama mientras todos los demás están todavía despiertos. Nadie quiere perderse la vida.

Entonces Dios volvió a crear la luz

Entonces Dios volvió a crear la luz

No importa si entendéis el origen del tiempo como lo explica la ciencia -empezando con el Big Bang– o si tomáis el relato bíblico de los orígenes del mundo literalmente. Sea como sea, hubo un tiempo antes de que hubiera luz. El universo estaba oscuro antes de que Dios creara la luz. Sin embargo, el mundo finalmente volvió a oscurecerse. ¿Cuándo?

Esforzarse en oír la voz del Viernes Santo

Esforzarse en oír la voz del Viernes Santo

En 1981, una joven anónima fue brutalmente violada y asesinada por los militares en un oscuro lugar de El Salvador, adecuadamente llamado La Cruz. Su historia fue relatada por un periodista llamado Mark Danner. En su relato de esto, Danner describe cómo, después de una particular masacre, algunos soldados contaron cómo una de sus víctimas los obsesionaba y cómo no la pudieron quitar de sus mentes durante largo tiempo después de su muerte.