No se puede soslayar uno de los datos más significativos que señalan los relatos pascuales de todos los evangelios: las mujeres fueron las primeras en conocer la noticia del sepulcro vacío y de la resurrección de Cristo.
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Tiempos fuertes
El nombre propio
Hay muchos pasajes evangélicos donde los interlocutores son anónimos. De este modo, la personalización es mayor, pues podemos imaginarnos en su lugar y vernos como destinatarios directos de las palabras de Jesús.
El Pez
Las escenas evangélicas de Pascua giran en torno al cenáculo o a una comida. Tanto respecto a la comida que le dan los discípulos a Jesús en Jerusalén, como a la que Él les tiene preparada en las orillas del Lago de Tiberiades, se especifica que era pescado.
La alegría
La alegría de la Pascua no responde a un ciclo anual, ni al buen tiempo o despertar de la naturaleza, sino a la noticia que fundamenta la fe cristiana, la resurrección de Jesucristo, una vez para siempre.
Galilea
Volver a Galilea es volver al inicio del seguimiento, al ejercicio de memoria para recordar lo que sucedió cuando Jesús se encontró por primera vez con sus discípulos, a aquellos momentos luminosos junto al Lago de Tiberiades, a los paseos en barca, las noches al raso bajo las estrellas en un clima suave, entorno florecido, convivencia cercana con el Nazareno.
El perdón
Pascua es paso del pecado a la gracia, del rencor al perdón, de la tristeza al gozo. Pascua es paso de la duda a la fe, del resentimiento a la alabanza, del ensimismamiento a la entrega, de la soledad a la pertenencia comunitaria.
31. Richard Rohr, O.F.M.: Being prayer
Orar es vivir conscientemente dentro de Dios. Eso es todo.
32. Mary Lynn Hendrickson: Desconecta los aparatos electrónicos
Podemos pasar tiempo lejos de nuestra pareja, pero no podemos vivir alejados del teléfono móvil.
33. Dorothy Day: Obras de misericordia
La verdadera penitencia es trabajar, darse a los otros, o soportar los pinchazos de la vida de comunidad…
28. C. S. Lewis: Los riesgos del amor
Amar a todos es ser vulnerable. Amalo todo, y ciertamente tu corazón se retorcerá y posiblemente se romperá.
29. Diana Hayes: Morir en la cruz
Jesús no nos abandonará, aunque le demos la espalda. Aunque le olvidemos, Él nos recuerda siempre.