Con poco que expliquemos, los niños y las niñas, que se aburren cuando escuchan discursos ideológicos, comprenderán que vivimos en un grave pecado de despilfarro.

Con poco que expliquemos, los niños y las niñas, que se aburren cuando escuchan discursos ideológicos, comprenderán que vivimos en un grave pecado de despilfarro.
Esta es la crisis de toda una concepción del mundo y de la vida, basada en la idolatría de la «razón lógica», generadora de «mundos perfectos» desde el quehacer lógico/científico/técnico, pero incapacitada para la sensibilidad, para la estética, para lo verdaderamente humano.
¡Sólo el Espíritu Santo puede darle a una persona la FORTALEZA para hacer tanto por los hermanos más necesitados! Esta es una realidad: se habla más de lo malo que de lo bueno.
Tener más: más fieles, más bautizados, más confesiones, más comuniones, más seguidores, más vocaciones… nosotros, los que decimos seguir a Jesucristo, también nos hemos contaminado.
Cuanto más me veo envuelto en este Misterio de amor inmerecido, menos “seguridades” tiene mi fe, pero, a su vez, más fuerte experimento una suave y tenue certeza: Dios es amor fiel y así hemos de ser los sacerdotes para los demás.
He querido tener muy presente que quien es llamado a participar del ministerio de Cristo Pastor y Maestro no puede olvidar que siempre será discípulo -‘oveja’- y que no ha de caminar con el Pueblo de Dios, sino con el resto del Pueblo de Dios.
La acogida a los emigrantes y refugiados, más que cuestión de solidaridad y de compartir, es una oportunidad providencial para renovar el anuncio del Evangelio en el mundo contemporáneo. Lo escribe el Papa en el mensaje para la Jornada mundial del emigrante y del refugiado, que se celebrará el próximo 15 de enero sobre el tema «Migraciones y nueva evangelización».
Los 17 países miembros de la zona euro han podido tener un breve suspiro de alivio: en días pasados, otros dos países han ratificado la potenciación del llamado “fondo salva-estados” (conocido con el acrónimo inglés EFSF).
Con una misa multitudinaria en la Plaza de Cibeles, que será escenario también de la acogida a Benedicto XVI el próximo jueves 18, inauguró hoy el cardenal Rouco, arzobispo de Madrid, la Jornada Mundial de la Juventud, en presencia de centenares de miles de jóvenes.
La Jornada Mundial de la Juventud es un gran acontecimiento eclesial. Su celebración se debe a la iniciativa del Papa beato Juan Pablo II. En sus diversas ediciones se ha convertido en un momento de inspiración, creatividad artística, espiritualidad, encuentro entre jóvenes de todos los continentes
Un evento artístico de gran calidad que muestre el ser de la Vida Consagrada en España y el mundo