Como los primeros apóstoles a quienes llamaste para que estuvieran contigo.

Como los primeros apóstoles a quienes llamaste para que estuvieran contigo.
Si te descubrimos y alimentamos tu amistad, poco a poco nos haremos semejantes a ti.
Danos la fuerza de tu Espíritu para responder con fidelidad a tu llamada.
Ojos que arden como lámparas votivas alumbrando el más profundo centro de nuestra alma.
Una bella y sencilla oración para recitar antes de la ‘Lectio Divina’
Gracias por ser como eres: pobre, sencilla, entregada, misericordiosa.
Te damos gracias por nuestra familia religiosa y por todos y cada uno de sus miembros.
María se queda sin Hijo, y se llena de hijos; es Madre hasta de los asesinos de su Hijo.
Haznos sensibles a la acción de tu Espíritu que construye y alienta nuestra comunidad.
La Virgen tuvo también su itinerario de fe, tuvo que superar dificultades, esforzarse, y responder, cada día.
Concédenos, Señor, la experiencia de la unidad en nuestra vida interior y en nuestra relación con los hermanos.